50 años después de su fallecimiento, Bruselas celebra a René Magritte (1898-1967), el pintor belga cuya obra enigmática desafía la representación tradicional, sirviéndose del efecto perturbador de las imágenes y de las asociaciones libres y extrañas de objetos cotidianos. La ventana, el cuadro dentro del cuadro y las metamorfosis son algunos de los recursos con los que el artista trata de penetrar en el misterio del mundo.







