Los museos son espacios donde el conocimiento va unido al deleite, porque contemplar una obra de arte no es sólo habitar los ojos de imágenes, sino incorporar los sentidos y las emociones y vivir una experiencia transformadora. Y eso es lo que nos ofrece el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, cuya colección propone un inspirador paseo por más de siete siglos de historia de la pintura occidental. Una inmersión que puede resultar aún más intensa y estimulante de la mano de la comunidad Amigos Thyssen. Sus miembros pueden formar parte de un exclusivo catálogo de actividades dirigidas a profundizar en su comprensión de las colecciones Thyssen, disfrutar las exposiciones temporales y estar al día de la actualidad artística nacional e internacional. Ser Amigo Thyssen implica vincularse de forma activa con una comunidad unida por el amor a la cultura que vive el arte de una forma plena, apasionada y consciente. Se ofrece, por ejemplo, la oportunidad de realizar una visita guiada en privado a la actual muestra Hammershøi. El ojo que escucha, la primera retrospectiva en España dedicada al danés Vilhelm Hammershøi, celebrado como el pintor de la luz y de la soledad. También, cabe la posibilidad de sumarse a Introducción a la Historia del arte a través de la colección Thyssen-Bornemisza, un curso que aborda los principales movimientos artísticos a partir de obras de la colección permanente. Las próximas sesiones tendrán lugar esta primavera y en ellas se abordarán temas como Espiritualidad, retrato y mito: la pintura alemana ante la Reforma protestante (24 de abril); La explosión de los géneros artísticos: La Edad de Oro de la pintura holandesa (22 de mayo); y Esplendor, poder y drama: El arte barroco flamenco en el siglo XVI (19 de junio).

Este viaje de descubrimiento puede ser no sólo intelectual sino también físico, pues se organizan escapadas para visitar las exposiciones más interesantes del momento y acceder a espacios habitualmente restringidos al público, como grandes colecciones particulares o talleres de artistas. Por ejemplo, con motivo del préstamo de la obra La nieta del artista con su niñera en el jardín del Wannsee de Max Liebermann al Museo Barberini en Potsdam, para formar parte de la exposición Vanguardia: Max Liebermann y el impresionismo en Alemania, en el contexto del programa Viajar con el cuadro, los Amigos tendrán la oportunidad de seguir sus pasos y disfrutar, durante cinco días, de visitas privadas y exclusivas.
El arte y la música mantienen una relación simbiótica, de ahí que, en el catálogo de actividades, se incluya una cuidada propuesta musical. Concretamente, se ofrece la posibilidad de asistir a algunos de los conciertos que organiza la Escuela Superior de Música Reina Sofía, que tienen lugar en el Auditorio Sony de la escuela y en el Auditorio Nacional de Música. Asimismo, los Amigos Thyssen también pueden acogerse a descuentos especiales en las tiendas, cafetería, publicaciones, visitas virtuales guiadas y audioguías, así como en las visitas para familias EducaThyssen. Ser Amigo Thyssen supone conectar con el Museo desde una perspectiva más experiencial, personal y cercana. Y también embarcarse en un viaje excitante porque el arte es un portal a otros mundos.
Más información en: Museothyssen.org/amigos-thyssen









