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Inicio » Entrevista » Oleg Dou, apolíneo y dionisíaco

En un mundo cada vez más virtual, donde nada es lo que parece, como un proyecto neobarroco, emerge la obra de Oleg Dou (Moscú, 1983), una joven promesa rusa que, como los chicos de su generación, creció con la cultura digital. Su medio artístico es la fotografía con retoque digital con la que logra unas imágenes a menudo inquietantes que, lejos de suscitar indiferencia, cautivan la mirada. En su obra se mezclan categorías opuestas como un reflejo de la naturaleza del ser humano en su propia realidad y a través del tiempo. Su interés por el arte clásico se materializa en los géneros que trata, como el retrato, el bodegón y referentes a la naturaleza, como la flora y la fauna. Sus imágenes parecen pertenecer a un mundo irreal y artificial fuera de los límites de lo considerado natural, aunque pueda serlo. Y a veces, admite, tiene algo de autorretrato, aunque, tal vez, sea un retrato de todo el mundo. [Impossible Love. Cortesía del artista y Galería Senda]. [Marga Perera]