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Inicio » Mercado » Líneas que unen el mundo

La pintura es la protagonista absoluta de la subasta que Setdart celebra el 9 de junio en la que junto con trabajos de famosos maestros se proponen “perlas” de autores anónimos. En la sesión del 9 de junio, con una estimación de 30.000 a 35.000 euros, se ofrece un bodegón con flores de Joaquín Sorolla (1863-1923) pintado en 1881. Ese mismo año el artista viajó en varias ocasiones a Madrid con el objetivo de visitar el Museo del Prado y copiar cuadros de Velázquez, Ribera y el Greco. Poco después marcharía a Italia para continuar su formación en la Academia de España en Roma. La pintura amable y de gran virtuosismo del pintor valenciano ha contribuido a su gran prestigio internacional reforzado tras la exposición que le dedicó en 2020 la National Gallery de Londres (a raíz de la cual la pinacoteca británica adquirió su primer “sorolla”). Este lienzo, autentificado por Blanca Pons Sorolla, será incluido en el catálogo razonado del artista.

Joaquín Sorolla, Bodegón con flores

Uno de los lotes más interesantes de esta misma sesión es esta Dama napolitana, de Escuela italiana, datada hacia 1840. Su precio de salida se ha fijado entre 8.000 y 10.000 euros. Esta obra responde al academicismo del siglo XIX, que se definió por su impulso romántico en busca de la belleza ideal. Se propugnaba una pintura pensada que exaltara la belleza y conquistara al espectador como esta dama de aire realista y romántico. Su anónimo autor consigue transmitirnos una sensación de espontánea naturalidad. La luz directa incide sobre la mujer y modela sus facciones recreadas primorosamente por el artista, así como su tocado, vestido y accesorios: las telas, el abanico, elementos captados con una excelente factura.

Escuela italiana, Dama napolitana

Desde el principio de su carrera, Pere Pruna (1904-1977) se lanzó a seguir todo tipo de aventuras artísticas, de las que sacó gran provecho. Se interesó por Matisse, por Pissarro, por Derain, y, sobre todo, por Cézanne. En 1921 decidió trasladarse a París. Lo primero que hizo al llegar a la capital francesa fue visitar a Picasso, con quien inició una larga amistad. Al ver las obras de Pruna, el andaluz no dudó en enviarlas a sus marchantes, en especial a André Lebel, director de la Galerie Percier, que aceptó representar al pintor catalán. En 1940, distanciado ya de la influencia picassiana, pintó obras como esta Eva, un óleo valorado entre 10.000 y 12.000 euros, que refleja su deseo de representar un ideal a través de un estilo figurativo.

Pere Pruna, Eva

“En una línea el mundo se une, con una línea el mundo se divide. Dibujar es hermoso y tremendo” aseguraba Eduardo Chillida (1924-2002). Estudió Arquitectura en Madrid y destacó como portero en el equipo de fútbol de la Real Sociedad, pero una lesión le obligó a abandonar este deporte. En 1947 comienza a dibujar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, y poco después se traslada a París donde contacta con los españoles Pablo Palazuelo y Eusebio Sempere. En 1950, el mismo año en que crea este dibujo titulado Dos figuras femeninas, estimado entre 10.000 y 12.000 euros y que se ofrece el 8 de junio, se casa con Pilar Belzunce. A lo largo de su vida, el artista vasco recibió infinidad de premios entre ellos el Príncipe de Asturias y la Orden Imperial de Japón.

Eduardo Chillida, Dos figuras femeninas