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Inicio » Mercado » Una princesa judía para conquistar el mercado

“La más importante colección en manos privadas de arte barroco”, así se presenta la Colección Fisch Davidson, valorada en más de 100 millones de euros que será dispersada por Sotheby’s el 26 de enero. La estrella del catálogo es Salomé recibe la cabeza cortada de San Juan bautista de Peter Paul Rubens (1577-1640). Creado en la misma época que La masacre de los Inocentes (vendido en 2002 por 79,7 millones de euros), el rastro de este cuadro se había perdido hasta ser redescubierto en 1998. “Lo que distingue esta colección es el nivel homogéneo de calidad de sus pinturas, unido a la voluntad de abordar temas contundentes que coleccionistas menores tal vez podrían encontrar «difíciles». No hay nada tímido en estos cuadros…. Son pinturas barrocas que hablan con una voz contemporánea. Su modernidad radica en su dimensión psicológica realzada por un estilo dramático de pinceladas brillantemente descriptivas», ha declarado Keith Christiansen, conservador emérito del Metropolitan de Nueva York. Este Rubens apareció por última vez en subasta en 1998, cuando alcanzó la cifra récord de 5,5 millones de dólares. Ahora sale a pujas tasado entre 25 y 35 millones de euros. Se trata de una de las tres únicas pinturas de temática histórica y bíblica de gran formato ejecutadas por el maestro flamenco que han llegado a subasta. Y las expectativas son máximas pues las otras dos se encuentran entre los cuadros antiguos más caros jamás vendidos. Por su paleta, temática y detallismo, Rubens logró condensar en este cuadro toda la violencia y emoción del Barroco. Esta tabla está documentada en los inventarios reales españoles desde 1666 hasta 1700. Rubens contó con una selecta clientela española desde el principio de su carrera, visitando la Península en innumerables ocasiones. Probablemente recibió este encargo de uno de los muchos aristócratas españoles que visitaron Amberes en esos años. Lo que hace especial este óleo es que es el único sobre este tema bíblico destinado a un mecenas particular en vez de a un espacio religioso.